Este trance por el que tenemos que pasar 2 veces al año suele ser motivo de estrés en muchas casas. En cambio, yo lo vivo como una oportunidad para revisar.


El último cambio de armario de las 4 personas que convivimos en esta casa me lo he ventilado en poco más de 1 hora.

Estantes de un armario ropero con varias prendas amontonadas.
Un armario cualquiera esperando que le metan mano.


Quiero compartir contigo algunos consejos para facilitarte el trabajo:


1. Reduce la cantidad de prendas en tu armario. Obviamente esto reducirá el trabajo. Se más selectiva y conserva solamente aquellas prendas con las que te sientas realmente cómoda y guapa.


2. No vuelvas a guardar aquello que no te pones. Si lleva 2 años sin salir a la calle, piensa muy seriamente por qué conservarlo.


3. Comprueba las tallas. Pruébate todas las prendas que estén en duda. Hazlo ahora o se quedará en el fondo del armario.


4. Aprovecha para ordenar y repasar qué tienes. Anota en una libreta las prendas que necesitas comprar para esta temporada. Solo las necesarias, no hagas trampa.


5. Mete en una bolsa todos los descartes y sácala de casa. Observa con alivio todo lo que no va a seguir ocupando espacio allí.


Al principio puede parecer más trabajo pero te aseguro que te facilitará el proceso. La primera vez habrá mucha ropa que mover pero cada año será una tarea más ligera.


¿Tienes consejos que compartir con nosotras? Me encanta que crezcamos juntas. Cuéntame cómo es el cambio de armario en tu hogar y pregúntame todo lo que necesites.